Publicado el 14 de octubre de 2026 · Matías Angeli

Pasa más de lo que parece: un coche de alquiler, uno prestado, un despiste con prisas. Equivocarse de surtidor es un error común y, si se actúa bien, no tiene por qué acabar en una avería grave. Lo más importante es lo que hagas en los primeros minutos.
Lo primero: no arranques el motor
Si te das cuenta del error antes de arrancar, estás en la mejor situación posible:
- No arranques el motor.
- No pongas el contacto. En muchos coches, al girar la llave o pulsar el botón, la bomba de combustible empieza a funcionar y manda el combustible equivocado al circuito.
- Avisa al personal de la gasolinera, si lo hay.
- Empuja el coche a una zona donde no moleste, con el freno de mano quitado y en punto muerto, con ayuda si hace falta.
- Llama a la asistencia en carretera de tu seguro.
Con el motor sin arrancar, el combustible solo está en el depósito. Normalmente basta con vaciarlo y limpiar el circuito.
Si ya has arrancado o estás circulando
Si te das cuenta después, por ejemplo porque el coche empieza a fallar:
- Detente en cuanto puedas hacerlo con seguridad.
- Apaga el motor y no lo vuelvas a arrancar.
- Llama a la asistencia para que lleven el coche a un taller.
Cuanto menos tiempo funcione el motor con el combustible equivocado, menos daños habrá.
Gasolina en un coche diésel
Es el error más habitual y el más delicado. Los motores diésel modernos tienen una bomba de alta presión y unos inyectores muy precisos que se lubrican con el propio gasóleo. La gasolina no lubrica igual: con la bomba funcionando con gasolina, las piezas se rozan y pueden desprender partículas metálicas que dañan todo el sistema.
Síntomas si has arrancado:
- El motor tira menos o tiene tirones.
- Ruidos metálicos.
- Humo de escape anormal.
- El motor se para y cuesta volver a arrancarlo.
Si no se arranca el motor, el arreglo suele ser vaciar el depósito, limpiar conductos y cambiar el filtro de gasóleo. Si el motor ha funcionado un rato, puede hacer falta cambiar la bomba de alta presión y los inyectores, una reparación que en muchos coches supera los mil euros.
Diésel en un coche de gasolina
Es menos frecuente porque la boquilla del surtidor de diésel es más gruesa que la boca de llenado de muchos coches de gasolina, y cuesta meterla. Si aun así ocurre:
- El gasóleo no se inflama bien en un motor de gasolina: el coche funciona mal, echa humo y acaba parándose.
- Puede ensuciar bujías y catalizador.
Los daños suelen ser menores que en el caso contrario, pero el procedimiento es el mismo: no arrancar y vaciar el depósito.
Qué cubre el seguro
Depende de la póliza:
- La asistencia en carretera suele cubrir la grúa hasta el taller. Algunas pólizas cubren también el vaciado del depósito en el lugar, con un servicio especializado.
- Las averías del motor causadas por un error de combustible no suelen estar cubiertas, ni por el seguro ni por la garantía del fabricante, porque se consideran un uso indebido.
Antes de llamar a una grúa por tu cuenta, llama a tu aseguradora: te dirán qué incluye tu póliza.
Cuánto cuesta
Orientativamente:
- Vaciado del depósito sin haber arrancado: suele ser lo más barato, desde poco más de cien euros, más el combustible perdido.
- Vaciado y limpieza con el motor arrancado poco tiempo: algo más, por la limpieza de conductos y el cambio de filtros.
- Sustitución de bomba e inyectores en un diésel: puede llegar a varios miles de euros según el modelo.
La diferencia entre un caso y otro está en no arrancar el motor.
Cómo evitarlo
- Mira la tapa del depósito antes de repostar: muchas indican el combustible y la etiqueta (E5, B7…). Te explicamos cómo leerlas en la guía de etiquetas del surtidor.
- En coches de alquiler o prestados, pregunta o comprueba el combustible antes de salir.
- Lee la etiqueta de la manguera, no te fíes del color: cada marca usa colores distintos.
- No repostes con prisas ni hablando por teléfono.
Y una vez que tengas claro qué combustible lleva tu coche, busca la gasolinera más barata de tu zona para que, al menos, el depósito te salga bien de precio.



