Publicado el 14 de octubre de 2026 · Matías Angeli

El combustible es uno de los gastos fijos más grandes de tener coche. Buscar la gasolinera más barata ayuda, pero la forma de conducir y de cuidar el coche influye tanto o más en lo que pagas cada mes. Estos son los hábitos que de verdad marcan la diferencia.
Al volante
1. Levanta el pie en autovía
La velocidad es lo que más dispara el consumo en carretera. A partir de cierta velocidad, la mayor parte de la energía se va en vencer la resistencia del aire, que crece muy deprisa cuanto más rápido vas. Bajar de 120 a 100-110 km/h se nota en el depósito y apenas alarga el viaje unos minutos.
2. Cambia de marcha pronto
Circular con el motor a pocas revoluciones gasta menos. Como referencia general:
- En gasolina, cambia hacia las 2.000-2.500 vueltas.
- En diésel, hacia las 1.500-2.000 vueltas.
Usa la marcha más larga que permita circular con suavidad, sin que el motor tiemble. Muchos coches tienen un indicador de cambio en el cuadro: hazle caso.
3. Anticipa y frena menos
Cada frenazo convierte en calor una energía que te ha costado combustible. Mira lejos, deja distancia con el coche de delante y, cuando veas que tienes que parar, levanta el pie del acelerador con tiempo y deja que el coche ruede con la marcha metida.
4. Aprovecha la inercia, pero con marcha
Bajando una cuesta o acercándote a un semáforo, quita el pie del acelerador sin pisar el embrague. Con la marcha engranada, el motor corta la inyección y el consumo es cero. En punto muerto, en cambio, gasta lo que necesita el ralentí.
5. Acelera con suavidad
Los acelerones gastan mucho y ganan poco. Acelera de forma progresiva y estabiliza la velocidad cuanto antes. En autovía, el control de crucero ayuda a mantener un ritmo constante.
6. No calientes el motor parado
Los motores actuales no necesitan esperar al ralentí antes de salir. Arranca y conduce con suavidad los primeros kilómetros: así se calienta antes y gasta menos que parado.
7. Apaga el motor en paradas largas
Si vas a estar parado más de un minuto, apagar el motor ahorra. Los coches con sistema start-stop lo hacen solos; no lo desactives salvo que tengas un motivo.
El coche
8. Revisa la presión de los neumáticos
Unos neumáticos con poca presión aumentan la resistencia a la rodadura y el consumo, además de gastarse antes y frenar peor. Comprueba la presión una vez al mes, en frío, con los valores que indica el fabricante (suelen estar en el marco de la puerta del conductor o en la tapa del depósito). Hay compresores en muchas gasolineras.
9. Quita peso y baca
Todo lo que llevas de más en el maletero se paga en combustible. Y las barras de techo, cofres y portabicicletas son todavía peores, porque además de pesar empeoran la aerodinámica. Si no los usas, quítalos.
10. Mantenimiento al día
Un filtro de aire sucio, un aceite viejo o unas bujías gastadas hacen que el motor trabaje peor. Seguir el plan de mantenimiento del fabricante es también una forma de ahorrar combustible.
El aire acondicionado y la electricidad
11. Usa el aire con cabeza
El aire acondicionado puede aumentar bastante el consumo en ciudad. Algunas pautas:
- Ventila el coche abriendo las ventanillas un momento antes de encender el aire, si ha estado al sol.
- Pon una temperatura razonable, en torno a 22-24 °C.
- En ciudad y a poca velocidad, las ventanillas gastan menos que el aire.
- En autovía es al revés: las ventanillas bajadas frenan el coche y pueden gastar más que el aire.
12. Planifica los trayectos
Los trayectos cortos con el motor frío son los que más gastan por kilómetro. Si puedes, agrupa recados en un solo viaje y evita las horas de más atasco.
Y al repostar
Conducir mejor reduce los litros que gastas; elegir bien dónde repostar reduce lo que pagas por cada litro. Entre dos gasolineras de la misma ciudad puede haber más de 15 o 20 céntimos por litro de diferencia. En un depósito de 50 litros, eso son entre 7 y 10 euros.
Algunas ideas:
- Compara precios en tu municipio antes de salir. En nuestras páginas de gasolineras por provincia puedes ordenar la tabla por el combustible que uses.
- Valora las gasolineras low cost: suelen estar entre las más baratas.
- No hace falta llenar siempre el depósito, pero tampoco apurar hasta la reserva: ir con el depósito casi vacío no ahorra y puede perjudicar la bomba de combustible.
Mitos que no ahorran
- Ir en punto muerto cuesta abajo: gasta más que con la marcha metida.
- Echar gasolina de más octanaje: si tu coche pide 95, la gasolina 98 no reduce el consumo de forma apreciable.
- Repostar de madrugada porque la gasolina está más fría: los depósitos de las gasolineras están enterrados y la temperatura apenas varía.
- Dispositivos milagrosos que se enchufan al coche o se ponen en el depósito: no hay pruebas de que funcionen.
Con unos pocos de estos hábitos es fácil reducir el gasto de combustible de forma apreciable sin cambiar de coche.



